Nueva tecnología redefine fragmentación de rocas en minería de Chile

Una tecnología aplicada en faenas mineras de Chile permite fragmentar rocas de gran volumen con mayor eficiencia que los métodos convencionales, fortaleciendo la continuidad operacional, según la compañía local Indelta, parte de VCP Holding.

La solución, utilizada en operaciones de Anglo American y Antofagasta Minerals, permite fragmentar hasta 250t/h, frente a las 60–80t/h del pica-rocas tradicional y martillos hidráulicos, reduciendo cuellos de botella en acopios.

En medio de las exigencias de productividad y sostenibilidad, la fragmentación de rocas es uno de los grandes retos de la minería. Para conocer más sobre esta tarea básica de la industria y la nueva tecnología, BNamericas habla con Jorge Lay, gerente general de Indelta.

BNamericas: ¿Qué opciones existen para fragmentar rocas de gran tamaño en minería?

Lay: Existen dos alternativas. La primera es tronar el material, lo cual implica paralizar la operación de la mina y dejar materiales de sobre tamaño esparcidos en el lugar después de la tronadura. La segunda es el común pica-roca, aunque en términos de eficiencia, la solución Fractum que ofrecemos es cuatro veces más potente.

Mientras un martillo hidráulico tradicional puede fragmentar entre 60 y 80 toneladas en una hora, Fractum en una hora fragmenta alrededor de 250 toneladas. Esto marca una gran diferencia, porque la acumulación de materiales de sobre tamaño en los acopios de la industria minera dificulta el trabajo de meter el material al proceso de chancado, lo que es un gran problema para las compañías mineras.

BNamericas: ¿Dónde están empleando la solución fragmentadora en Chile?

Lay: La tecnología está probada en otros países y en Chile está a disposición de las empresas mineras para que realicen sus propias pruebas. Llevamos 6 años utilizando la tecnología en la operación El Soldado de Anglo American, después de haber comenzado con un contrato de prueba por 3 meses, porque vieron la eficiencia entre Fractum en comparación con un martillo hidráulico tradicional.

También estamos en Los Pelambres de Antofagasta Minerals y hemos realizado pruebas en varias otras mineras, incluida Collahuasi. Igualmente, hemos colaborado con empresas del rubro siderúrgico, como EcoAza, que tienen escorias metálicas similares a las rocas de gran tamaño que deben fragmentar.

En el área de demolición, hemos trabajado con Flesan, haciendo pruebas de fragmentación de hormigón armado, entre otras cosas. Tenemos oportunidades en la minería, siderurgia y en construcción.

BNamericas: ¿En qué consistió el proyecto con EcoAza?

Lay: En el área siderúrgica no existe la misma productividad que en minería, porque mientras más dura sea la roca, más eficiente es el resultado de los equipos de fragmentación. Es más fácil romper un bloque de hierro que romper las escorias metálicas que son porosas y que mientras se van golpeando, se van achatando hasta generar la fragmentación. En cambio, un material sólido y de alta dureza, con un golpe basta para fragmentarlo.

BNamericas: Considerando que gran parte de la minería chilena enfrenta la realidad geológica de yacimientos de menor ley y rocas más duras, ¿aumenta el interés por este tipo de equipos?

Lay: No todas las mineras tienen acopios o mucho material de sobre tamaño acumulado, por lo que les resulta mejor realizar tronaduras o usar un pica-rocas. Sin embargo, en Collahuasi, Candelaria y en Los Pelambres existen acopios de bolones de sobre tamaño, donde se ha llegado a un punto en que la tecnología del pica-rocas ya no puede avanzar. Por lo tanto, tienen que despejar el área para trabajar.

Hemos demostrado que en un turno de 7×7 durante un año, Fractum es capaz de fragmentar cerca de 800.000 toneladas versus un martillo tradicional que solo alcanza 250.000 toneladas. O sea, son prácticamente 500.000 toneladas adicionales, lo que representa elementos significativos al momento de cuantificar la eficiencia en costos.

BNamericas: ¿Existen diferencias en términos de seguridad entre Fractum y los martillos hidráulicos?

Lay: Sí. Los operadores de martillos hidráulicos reciben las consecuencias de una vibración y contaminación acústica muy potente. En cambio, el operador de Fractum no usa audífonos y puede estar con todos sus sentidos manejando el equipo.

Por otra parte, los martillos tradicionales, generalmente, provocan proyecciones de rocas muy potentes que requieren que el área sea segregada en al menos 100m. En cambio, la tecnología de Indelta no genera proyección porque el golpe queda encapsulado dentro de un cilindro.

BNamericas: ¿Cómo ese cilindro evita la proyección de rocas?

Lay: El cilindro mide alrededor de 8m de altura y va conectado a una excavadora que, por lo general, ocupamos una Komatsu PC 450, que supera las 40t. Por dentro del cilindro cae un émbolo en forma de bala que pesa 3t y que cae por gravedad y le pega a la roca.

Este golpe no genera proyección, sino que realiza una fragmentación, una conminución. En el caso de rocas grandes, de entre 2 a 3m de altura, basta con dos golpes para que las rocas sean fragmentadas.

BNamericas: ¿Es muy frecuente o compleja la mantención de estos equipos?

Lay: La punta del martillo o de un pica-roca a veces requiere una mantención o cambio dentro de una semana. En cambio, un demoledor como el nuestro tiene una duración superior al año, solo requiere mantenciones preventivas y, en caso de cambio, solo se demora 10 minutos como máximo para reemplazar y seguir funcionando operando, con lo cual se asegura la continuidad operacional en un 90%–95%.

BNamericas: ¿Qué método es más eficiente para fragmentar rocas en minería subterránea?

Lay: En minería subterránea los martillos tradicionales tienen una ventaja, porque funcionan de forma horizontal a la roca, mientras nosotros funcionamos en forma vertical, ya que la caída del martillo es por gravedad.

Además, como el cilindro tiene alrededor de 8m de altura, no existe el espacio suficiente para operar. Sin embargo, la tendencia de las compañías que operan minas subterráneas es sacar el material para afuera hasta un espacio abierto donde sí podemos operar.

BNamericas: Como proveedor de la minería, ¿cómo ven el panorama de la industria minera chilena?

Lay: Estamos trabajando con una proyección de ventas y planificación estratégica al 2030, que va en línea con los requerimientos de la industria. Vemos que, pese a que existen empresas que buscan recortar recursos para priorizar en ciertas áreas, los servicios críticos, como el nuestro, no se detienen, porque se relacionan directamente con la producción.

A medida que la industria irá creciendo, prevemos que nuestra participación seguirá presente. Además, estamos optimistas con que el cambio de gobierno reactivará más la industria minera, de la mano de la sustentabilidad, el ahorro energético y con áreas de innovación que tendrán más recursos para invertir en nuevas tecnologías.

BNamericas: ¿Ven posibilidades de internacionalización?

Lay: Hemos participado en ferias en Perú y Argentina porque vemos sus minerías en apertura y con aumento de inversión. El Grupo VCP tiene filiales en Perú, México y Colombia, por lo que si aparecen oportunidades de expansión, en primera instancia sería en estos tres países, sin perder de vista Argentina.

La problemática de las rocas de sobre dimensiones no solo está en Chile, sino en todos los lugares donde existen minas en operación. A medida que avanza la vida útil de un yacimiento van apareciendo rocas cada vez más grandes y de alta dureza, que incluso muchas veces no hay cómo movilizarlas.

 

Fuente: https://www.bnamericas.com/es/entrevistas/nueva-tecnologia-redefine-fragmentacion-de-rocas-en-mineria-de-chile

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